sonria, mañana puede ser peor

jueves, 1 de septiembre de 2011

Primera confesión

Una monja nueva va a su primera confesión. 
Ella le dice al sacerdote que tiene un terrible secreto. El sacerdote le dice que su secreto está a salvo en la santidad de la confesión.
Ella dice: 
-"Padre, yo nunca uso ropa interior bajo mi hábito."
El sacerdote se ríe y dice: 
-"Eso no es tan grave, hermana Bernadette. Diga cinco Ave Marías, cinco Padrenuestros, y haga cinco volteretas de carro en su camino al altar."

4 comentarios:

  1. Siempre dije que, para un buen confesor, es más importante la vista que el oído.
    Saludos.

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  2. ...y el cura llamó a sus colegas!!!

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