sonria, mañana puede ser peor

sábado, 13 de agosto de 2011

¿Tiene algo que declarar?

Una distinguida dama venía en un vuelo de Irlanda y pidio al cura que venia al lado de ella que le hiciera un favor

-Padre, ¿puedo pedirle un favor?

-Por supuesto, hija. ¿Qué puedo hacer por ti?

-Mire, Padre, compré una finisima plancha para el cabello para llevarle de regalo a mi mamá por su cumpleaños. Viene en caja cerrada y sé que sobrepasa el valor permitido para la aduana, y tengo miedo de que me la quiten. ¿Será posible que usted la pase por la aduana por mi? Se me ocurre que quizás, debajo de su sotana ...

-Me encantará servirte, hija mía, pero debo advertirte: No puedo decir una sola cosa que no sea la verdad.

-No se preocupe, Padre, con su investidura nadie se atreverá un revisarlo.

Al llegar a la revisión La señora dejó que el padre pasara antes que ella.

Preguntó el oficial

-Padre, ¿Tiene algo que declarar?

Dijo el sacerdote:

-De la cintura para arriba, no tengo nada que declarar ...

El oficial de migración pensó que era una respuesta muy extraña, así que le preguntó

- ¿Y qué tiene que declarar que de la cintura para abajo?

-Llevo un maravilloso Instrumento diseñado para ser usado por las mujeres, pero que hasta este momento permanece sin estrenar ...

Soltando una carcajada dijo el oficial:

- ¡Adelante, Padre ... El siguienteeee ..........!

2 comentarios:

  1. que bueno, y asi no mintió el cura.
    Besos amiga, que buen humor siempre.

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