A un hombre de unos 70 años le está entrevistando un periodista en plena
calle. El hombre entrevistado se expresa del siguiente modo:
- Soy hijo de exiliados.
Hasta los 27 años y poco antes de la transición no pude volver a España
por culpa de Franco.
A mi padre, pobrecito, no sabíamos ni dónde enterrarle.
Mi madre estuvo muchos años en silla de ruedas.
Ahora tengo 70 años.
Hace meses me sacaron el 30 % de un pulmón.
Mi mujer es inmigrante.
Tengo tres hijos con ella.
De los tres sólo trabaja una, la del medio,.... pero no cobra nada.
Todos, incluidos los nietos, viven de mi asignación.
La mayor se acaba de divorciar.
Mi yerno se daba a las drogas y al alcohol y la ha dejado con dos niños.
El pequeño de mis hijos aún no se ha ido de casa y además se ha casado
con una divorciada y la ha traído a vivir con nosotros. Esa señora antes
trabajaba, tenía mu buen puesto, pero desde que vino a mi casa ya no hace
nada. Ahora tienen dos niñas que también viven bajo nuestro techo....y
para colmo este año, con lo de la crisis, casi no nos hemos podido ir de
vacaciones y si me apuras...... ni he podido celebrar que España ha
ganado el Mundial.
- el periodista pone los ojos muy redondos y comenta:
................
…………………
Majestad, no creo que su situación sea tan mala".
LUCHY
sonria, mañana puede ser peor
sábado, 2 de octubre de 2010
Garganta profunda
Sucedió en el I.T.E.S.M. en octubre pasado en una clase de la carrera de Medicina; el profesor estaba hablando de los altos niveles de glucosa hallados en el semen. Una asistente levantó la mano y preguntó:
- Si le he entendido bien, está Usted diciendo que hay un montón de glucosa, como en el azúcar, en el semen masculino.
- Es correcto- respondió el profesor.
Levantando la mano de nuevo la chica preguntó:
- Entonces, ¿por qué no sabe dulce?
Tras un silencio estupefacto, la clase completa estalló en risas. La cara de la pobre chica se puso rojo brillante cuando se dio verdadera cuenta de lo que, sin querer, había dicho. Cogió sus libros, sin decir una palabra, y salió de la clase para nunca más volver. Sin embargo, mientras cruzaba la puerta, la respuesta del profesor fue clásica. Totalmente serio, respondió a su pregunta:
- No le sabe dulce porque las papilas gustativas para el dulzor están en la punta de la lengua y no al fondo de la garganta.
- Si le he entendido bien, está Usted diciendo que hay un montón de glucosa, como en el azúcar, en el semen masculino.
- Es correcto- respondió el profesor.
Levantando la mano de nuevo la chica preguntó:
- Entonces, ¿por qué no sabe dulce?
Tras un silencio estupefacto, la clase completa estalló en risas. La cara de la pobre chica se puso rojo brillante cuando se dio verdadera cuenta de lo que, sin querer, había dicho. Cogió sus libros, sin decir una palabra, y salió de la clase para nunca más volver. Sin embargo, mientras cruzaba la puerta, la respuesta del profesor fue clásica. Totalmente serio, respondió a su pregunta:
- No le sabe dulce porque las papilas gustativas para el dulzor están en la punta de la lengua y no al fondo de la garganta.
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viernes, 1 de octubre de 2010
El fútbol
Están dos mujeres hablando sobre sus maridos:
- Mi marido cuando hay fútbol es insoportable, no me hace ni caso, ni me toca.
- Pues el mío cuando hay fútbol es una maravilla. El otro día estábamos cenando y, cuando su equipo favorito marcó un gol, allí mismo quitó el mantel, tiró los platos y cubiertos por el suelo, me tumbó sobre la mesa y me echó tres polvos seguidos.
- ¡Estarías contenta!
- Sí, pero no creo que nos dejen volver más a ese restaurante...
- Mi marido cuando hay fútbol es insoportable, no me hace ni caso, ni me toca.
- Pues el mío cuando hay fútbol es una maravilla. El otro día estábamos cenando y, cuando su equipo favorito marcó un gol, allí mismo quitó el mantel, tiró los platos y cubiertos por el suelo, me tumbó sobre la mesa y me echó tres polvos seguidos.
- ¡Estarías contenta!
- Sí, pero no creo que nos dejen volver más a ese restaurante...
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