sonria, mañana puede ser peor

miércoles, 27 de octubre de 2010

El brazo de mi cliente

Mi cliente únicamente metió la mano en una ventana y quitó algunas cosas sin importancia. El brazo no es todo mi cliente, y no me animo a creer que se pueda castigar a todo un individuo por una ofensa cometida por una de sus extremidades.

Bien expuesto. Estoy de acuerdo con su tesis - dice el juez-, pues entonces, usando su lógica, yo sentencio al brazo de su defendido a un año de prisión. El resto del cuerpo puede o no acompañarlo, como desee.



En ese momento el acusado sonríe y con la ayuda del abogado, se quita el brazo postizo, lo coloca cuidadosamente en la banca y sale caminando de la corte ...

1 comentario:

  1. Eso está muy bien para el señor Ramiro por si lo condenan por violación.

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