Buscò a un joven médico que quisiese ocupar su sitio y le sugirió que le acompañase en las visitas a domicilio, para que las personas se habituasen a él de manera gradual.
La primera visita se trataba de una mujer que se quejaba de dolores en el estómago. El anciano doctor le respondió:
-Sabe, la causa mas probable es que usted abusa de las frutas frescas…
¿Por qué no reduce un poco su consumo diario y selecciona las mejores?
Cuando salieron de la casa el joven médico le preguntó:
-Doctor usted ni siquiera examinó a la mujer… ¿Cómo consiguió hacer un diagnóstico tan rápido?
Bueno, no merecía la pena examinarla. -¿Usted se dio cuenta de que dejé caer el estetoscopio al suelo?, cuando me agaché para recogerlo, vi que había media docena de cáscaras de aranjas,de manzanas y ciruelas verdes, inadecuadas para su consumo todas estaban en el cubo de la basura. Y eso es seguramente lo que le ocasionaba los dolores de estómago. En la próxima visita usted se encargará del examen.
-Humm, que astuto es el anciano doctor , pensó el joven.
En la siguiente casa, se entretuvieron durante varios minutos hablando con una mujer bastante joven y muy bonita . Ella se quejaba de que se sentìa muy fatigada. -Me siento totalmente sin fuerzas… dijo
El joven doctor le respondió entonces: -Usted, -quizás- se
entrega demasiado a la iglesia. Si redujese esa clase de actividad, tal vez recupere su energía.
Una vez que hubieron abandonado la casa, el anciano doctor le dijo a su joven sustituto:
-Su diagnóstico me ha sorprendido… ¿Cómo fue que llegó a la conclusión de que esta hermosa mujer se daba en cuerpo y alma a los trabajos religiosos?
-Yo apliqué la misma técnica que usted me enseñó:- Dejé caer mi estetoscopio al suelo, y cuando me agaché para recogerlo, vi al sacerdote debajo de la cama…
Si todos los matasanos fueran tan listos...
ResponderEliminarPero esa entrega era por voluntad propia o por obligación? es que hay una diferencia!. Diagnósticos inesperados al menos le quedan por descubrir al novato.
ResponderEliminarsaludoss!!